domingo, 18 de abril de 2010

Restauración Ossa Phantom 125 de Salvi (III)

El desajuste en la horquilla, que dejamos para comprobar esta semana, nos depara una sorpresa desagradable: una de las barras de la horquilla está doblada, muy poco pero suficiente para que produzca la falta de perpendicularidad manillar-rueda. Ni siquiera tiene marcas de desgaste anormal, por lo que el cambio de linealidad debe ser en algún punto alto, no interfiriendo en la amortiguación. Tenemos otra horquilla de Ossa, pero es más larga.
Otra sorpresa, sabíamos que la pieza del eje que sirve para tensar la cadena estaba rota, pero no nos habiamos dado cuenta que la pestaña también lo estaba. Como esto nos impide seguir montando la moto, pues el basculante es de aluminio y hay que llevarlo a soldar fuera, optamos por seguir por aquí.


Utilizamos una barra maciza, a la que recortamos una rodaja de algo más de espesor que la pestaña (con margen para rebajar y lijar), marcamos alrededor de todo el prímetro la linea de corte. No me quedan discos para la amoladora y lo hacemos a mano. Como el aluminio es blando tampoco supone un inconveniente.

Lo presentamos en el eje y marcamos el perfil:

Recortar, lijar y comprobación de que ajusta bien, marcamos el orificio del tornillo tensor y hacemos el taladro, afinamos y la pestaña queda terminada. 


Ahora vamos por la pieza de tensar, unicamente queda el anclaje del eje, el tornillo ha desaparecido; cortamos un tornillo a la medida. 
 

Con unas pinzas metálicas preparamos las piezas para soldar.

Damos un punto de soldadura y presentamos la pieza en el eje para comprobar que la posición es correcta. 

Soldamos, lijamos, pulimos y queda terminada; nos servirá para colocar la pestaña en su posición y que pueda soldarse en su sitio con aluminio (izquierda: pieza original / derecha: pieza reparada y pestaña reconstruida). 

Al terminar, Salvi ha tenido que irse y yo en vez de seguir con la 49, me he puesto a ordenar, reparar útiles, clasificar tornillos, anclar una muela doble de banco y otras tareas que siempre vas dejando para otro día y nunca haces.  Mientras estaba con los tornillos, le he dado vueltas a nuevos "entretenimientos", por ejemplo hacerme varias herramientas para el motor: una llave de embrague utilizando discos viejos, una llave de compresión de los discos, idem para amortiguadores, un soporte de motor universal (para motos nacionales) inspirado en uno muy práctico que me enseñó Julián, ..... mmm ... una cabina de pintado que he visto en La Maneta, realizada por "Rollista", una idea genial sin duda. En fin que esta afición es inacabable (lo que decía el otro día en el 40º aniversario). Como vereis en la foto, por culpa del taller en casa tenemos que comer mucho helado Carte d'Or y galletas danesas, ... todo sea por las motos.


Tambien he aprovechado para reparar los anclajes de la barra de cuelgue de la burra de pintado y colocar otro tipo de fijación; con este fleje ranurado, ahora puedo cambiar la posición de inclinación del chasis sin peligro de que deslice por el alambre.

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